Historias de vida
EL MILAGRO, 27 AÑOS DESPUES
La increíble experiencia de “Ucha” de Carrascull y su hijo muerto en Malvinas
En Hernando vive Isabel López, aunque, como pasa en los pueblos grandes o ciudades chicas, pocos saben su nombre. Para todos, es simplemente “Ucha”.
Esta simpática mujer carga con una de las peores cruces que se puede cargar en la vida: la de un hijo muerto. Fue en Malvinas, durante una guerra absolutamente ilógica, craneada por una junta militar genocida que veía cómo se caía a pedazos su idea de una dictadura prolongada y que buscó, con un manotazo de ahogado, ganar prestigio a cambio de 600 vidas.
“Ucha” perdió a su único hijo varón, pero ganó muchos, según sus propias palabras, porque luego de la guerra, todos los ex combatientes de Hernando fueron sus hijos, y ellos la tomaron como su madre. Al día de hoy, la relación fraternal se mantiene incólume, y hablar de Malvinas en Hernando, es hablar de “Ucha”.
Fabricio Carrascull tenía 18 años cuando viajó al sur argentino y con sólo 20 días de instrucción fue mandado a combatir. El 28 de mayo de 1982, las balas enemigas terminaron con sus ilusiones de vida. En su bolsillo quedaron una cámara de fotos y dos rollos. Cuando, luego de ocho días a la intemperie, lo enterraron, no tenía nada. Un militar inglés se había llevado sus pertenencias, tal vez como recuerdo, quizás como botín de guerra…..
“Ucha” estuvo dos veces en las islas, y pudo constatar personalmente lo que ya conocía como la palma de su mano debido a años de investigación. Así logró reconstruir las últimas horas de su hijo, dónde cayó y dónde fue enterrado. Sin embargo, el pasado todavía le depararía una sorpresa.
- “Ucha”, ¿cómo es que 27 años después ocurre el milagro?
- Si no me hubiera pasado a mí, diría que es mentira, porque realmente es increíble. Eric Langer (villamariense) era íntimo amigo de mi hijo, y en 2009 viajó a las islas. Un kelper les alquiló un jeep para que se trasladaran, pero no dejaba de mirar insistentemente a Eric, que tenía puesto un pasamontañas que había usado en la guerra. El tema es que este hombre cada vez se notaba más nervioso hasta que de repente comienza a llorar desconsoladamente y trae una caja. De allí, saca una fotocopia color de una foto de Eric en plena guerra con el mismo pasamontañas. Era una de las fotos que había sacado mi hijo.
- ¿Qué explicaciones le dio este kelper?
- Simplemente dijo que un militar inglés se las había dado cuando se cumplieron 25 años del combate y que le pidió que se las entregara a algún argentino que llegara. Y justo se las dio al íntimo amigo de mi hijo.
- Es realmente increíble, “Ucha”…
- Por eso te decía que yo no lo creería si no me hubiera pasado a mí. Eric inmediatamente vino y me trajo esa y algunas otras fotos. Obviamente que no son los dos rollos, pero me sirvieron para cerrar un círculo.
- ¿Qué son los ex combatientes para usted hoy?
- Son mi motor. Soy un poco la madre de todos ellos, y esta relación me ha nutrido mucho como persona. Hoy es mi terapia. Yo los adoro y ellos me quieren. Son mi vida….

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