RUBEN PATAGONIA: EL GRAN TROVADOR DEL SUR
La titánica misión de mantener viva nuestra cultura, contada por un incansable luchador
Cada 22 de agosto se celebra el Día Mundial del Folklore, y “LA VORAGINE” buscó a un referente de nuestra cultura para charlar sobre el tema. Y quién mejor que Rubén Patagonia para que nos cuente su historia y su legado musical.
Con ustedes, el gran cantante tehuelche, ése que nos ofrece en cada recital toda la historia de nuestros pueblos originarios.
- Rubén, ¿cómo vivís la celebración de este día tan especial?
- Contento. Es una fecha muy importante, pero el nuestro es un trabajo cotidiano pregonando permanentemente los ideales y los derechos ancestrales de los pueblos originarios. La palabra “folklore” encierra el saber y el vivir del ser humano con su entorno cosmográfico.
- Nosotros tenemos incorporado, como dice Ricardo Iorio, al “sentir indiano” que tantas cosas lindas nos permite disfrutar como cultura.
- Exactamente. Hoy en día, esa necesidad de que todos encontremos, reforcemos y resguardemos nuestra identidad tiene que ver con aquellos primeros habitantes de lo que hoy es Argentina. Si bien muchas culturas originarias han caído en el olvido, todavía hay comunidades que mantienen la cultura de vivir dignamente, respetando la tierra. Hay un viejo refrán que dice “yo no puedo ser dueño de la tierra, porque no puedo ser dueño de mi propia madre”, y hacia allí apunta la cosa.
- Pero así como a veces nos olvidamos de lo nuestro, también hay gente como vos que está al pie del cañón para recordarlo…..
- Sí. La muchachada rockera se está acercando mucho al folklore argentino, quizás con otro ritmo, pero con el mismo mensaje. Veo muchos jóvenes que a partir de la mixtura musical ha conocido lo nuestro. Yo digo que el rockero de hoy va a ser el peñero del futuro, cosa muy importante, porque, si bien tenemos que mantener nuestro folklore musical, pasan los tiempos y se proyecta a una unión sonora.
- Justamente, hay una especie de reivindicación histórica por parte de compositores como el mismo Iorio o León Gieco, que hacen hincapié en los derechos ancestrales y sus costumbres.
- Es verdad. Soy un agradecido porque he tocado con ellos, Almafuerte, el “Tano” Marciello, La Renga, Víctor Heredia, Los Gardelitos. Y es muy lindo que me permitan aportar mi granito de arena, mi arte patagónico, y además recibir su afecto. Se usan instrumentos eléctricos, pero se mantiene absolutamente pura la esencia originaria, el “sentir indiano” como decías recién.
- Vos que girás permanentemente por todo el país, seguramente sentís que el folklore está más vivo que nunca. Quizás se ha ramificado, se ha modificado, pero goza de buena salud.
- Totalmente. Yo respeto mucho todo lo musical, porque estamos juntos en este camino para que, poética y musicalmente, podamos cuidar las raíces de los que hace miles de años vivieron en este suelo argentino. Yo cuando visito Cosquín tengo mucho cariño por nuestros mayores, como Atahaualpa, que nos han enseñado a expresarnos y a sentir sin perder nuestra identidad.
- Cuando hablamos de la Pachamama, del culto que se le rendía a la tierra, y vemos hoy la polución, la contaminación…. Pucha, nos cae la ficha sobre cuánto tenemos todavía por aprender…..
- Hoy se habla de ecología o medio ambiente, pero el hombre originario no se sentía dueño de la tierra, sino que formaba parte de ella, como el árbol, la montaña, el pájaro o cualquier elemento que nos rodea, y cuando quería tomar algo suyo, le pedía permiso. Si hoy viviéramos de esa manera, no tendríamos este tipo de problemas que surgen por el solo hecho de tener plata o de querer más. Muchas veces se enferma al hermano que está al lado por el hecho de fumigar y poseer más. Eso no debe pasar. Debemos volver a rendir culto a la tierra.
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