LARRABURE: UNA VICTIMA MAS DEL SINRAZON
Entrevista exclusiva a Cecilio
Larrabure, hijo del militar secuestrado en Villa María en 1974 y muerto un año
después.
Hace casi 39 años, en plena época de una
violencia política sin precedentes en Argentina, el Ejército Revolucionario del
Pueblo copó la Fábrica
Militar de Villa María buscando armas para continuar con su actividad
subversiva. En la ocasión, luego de una cruenta refriega que terminó con dos
guerrilleros muertos, el mayor Argentino del Valle Larrabure fue secuestrado
por el grupo agresor.
Confinado en una “cárcel del pueblo”, el
militar escribió varias cartas a su familia, pero se negó a colaborar con el
ERP en la confección de explosivos. Además, el Ejército fue reticente a un
canje de su libertad por la de insurgentes presos. Así, pasó casi un año, hasta
que falleció el 19 de agosto de 1975, fecha confirmada por el ERP. Su cuerpo
fue encontrado cuatro días después en un descampado. Había pasado gran parte de
su cautiverio en la ciudad de Rosario, aunque él nunca lo supo.
Tras muchos años de silencio y dolor, su
hijo Cecilio comenzó a investigar y a pedir justicia. Con él dialogamos para
conocer su lucha.
- La
violencia política de los ’70 forma uno de los períodos más trágicos de nuestra
historia y, lamentablemente, usted lo vivió en carne propia. ¿Nunca se preguntó
“por qué me tocó a mí”?
- Argentina ha sido siempre un país
violento, desde las luchas entre unitarios y federales, peronistas y
antiperonistas, azules y colorados. Pareciera que lamentablemente la
confrontación está intrínsecamente asociada al ser nacional a excepción
de pocos períodos. La violencia setentista tiene sus orígenes muchos años
antes. La primera víctima del terrorismo data de 1960, una niña de tan sólo
tres años llamada Guillermina Cabrera. Es una falsedad pensar que era una lucha
entre grupos armados terroristas (17 en total) contra las FFAA y de seguridad.
En realidad era contra toda la población en general, como lo es ahora con el
tema de la inseguridad. Nadie está exento.
- ¿Cómo
cambió su vida a partir del secuestro de su padre?
Crecí de golpe, perdí mi adolescencia, la
inocencia y la despreocupación que caracteriza al joven. Comprendí en carne
propia que el terrorismo nos despoja del mundo cotidiano y simple para
volcarnos a otro donde la violencia, la injusticia y la angustia se hizo
presente.
- ¿Cómo
vivió el año de secuestro de su padre?
Con sensaciones de infinito dolor,
tristeza y desesperanza, tratando de sobreponernos día a día, ayudando a mi
madre que se encontraba muy mal, sin ayuda psicológica para mi hermana y para
mí, éramos muy jóvenes, 18 y 15 años respectivamente. Tratábamos de ser
fuertes, de rezar, de mantener la fe, siempre pensamos que lo iban a liberar en
algún momento.
- ¿Qué
opinión tiene sobre la Teoría
de los Dos Demonios y la reivindicación permanente de los derechos humanos?
Sostengo que existe un sólo demonio, que
es la violencia en cualquiera de sus formas, que excede a los militares y a los
terroristas, ya que también debemos pensar en aquellos políticos que la
convalidaron, como así también los educadores, pensadores, jueces, religiosos y
periodistas que alentaban e incentivaban y no veían las consecuencias
dramáticas a las que nos condujeron.
Con respecto a los derechos humanos creo
que estamos muy lejos de lo que en realidad deberían ser y que en materia
legislativa internacional aquí no prima la universalidad y la imparcialidad, ya
que medias verdades son simplemente dobles mentiras.
- ¿Tiene
una opinión formada sobre lo que se llamó la “guerra sucia”? ¿Fue una situación
evitable? ¿Pudieron las FFAA haber actuado de otra forma?
- Conozco
perfectamente lo que sucedió en el mundo con respecto a la "guerra
sucia". Por supuesto que siempre existen posibilidades de actuar de
diferente manera de cómo se actuó. No se pueden evaluar hechos históricos fuera
del contexto nacional e internacional que se vivía, no justifico los métodos
violentos como expresé en la pregunta anterior, todo el drama podría haber sido
evitable.
- ¿Habla
mal de la justicia argentina el hecho de tener en libertad a personajes
siniestros como Mario Firmenich, Roberto Perdía y demás líderes subversivos?
Por supuesto que habla muy mal, la
impunidad existente produce injusticia, los avances sobre la justicia en la
cámara legislativa de los últimos días es alarmante y preocupante. Es la
garantía que nunca serán juzgados ni condenados.
- ¿Logró
tener contacto con algún miembro de la cúpula del ERP para aunque más no sea
pedir personalmente una explicación sobre la muerte de su padre?
No, nunca tuve contactos con las cúpulas
terroristas.
- Considera
que el hecho puntual del secuestro de su padre fue un factor gravitante para la
gestación del golpe de estado?
No. Los golpes de Estado en la Argentina no tienen una
sola causa. Es más, investigaciones serias llegan a la conclusión que siempre
han habido golpes cívicos militares. Desde muchos ámbitos se fomentaba la
interrupción del gobierno democrático de Isabel. Es alarmante leer bibliografía
de aquella época. A la gente no le cayó de sorpresa, fue un golpe largamente
anunciado.
- Años atrás el periodista
Carlos Del Frade realizó un trabajo en el que concluye que su padre no fue
asesinado. Incluso el extremista Enrique Gorriarán Merlo habla sobre problemas
psíquicos que habría sufrido su padre durante su cautiverio. ¿Cuál fue su
sensación al leer estas declaraciones?
Intercambié correos electrónicos con
Carlos del Frade, inclusive le hice llegar las conclusiones a las que arribaron
los peritos médicos forenses, los más prestigiosos del país. La conclusión fue
unánime: asesinato por estrangulamiento por torsión desde atrás. Además
agregaron un dato más que desconocíamos: el grado de alcohol en sangre era
de 3,49 gr por mililitros en promedio. Imposible que se haya suicidado.
Una persona en coma alcohólico no está en condiciones de quitarse la vida. Los
resultados se encuentran en varias páginas de internet y en la causa reabierta
de mi padre, los peritos dan cuenta que “las características del surco de
compresión del cuello descriptas por todos los profesionales médicos, son
coincidentes en cuanto a que se trata de un surco único y completo, el cual
tiene una dirección horizontal o ligeramente oblicua ascendente de adelante
hacia atrás, que en ningún momento se interrumpe ni deja la marca de posibles
nudos del dogal. Estas características son compatibles con la compresión
mecánica del cuello de la variedad de estrangulación a lazo”. Descartan la
existencia de una asfixia por ahorcadura autoprovocada, pues “ no se describen
protrusión de la lengua ni lesiones corporales compatibles con esquimosis, escoriaciones
y/o hematomas capaces de generarse durante el período convulsivo de
colgamiento” . Gorriarán
Merlo mintió, e hizo muy mal Del Frade en no interiorizarse de los resultados
obtenidos en el año 2010.
- Hoy en día,
proliferan libros y publicaciones sobre la violencia política de los ’70.
¿Considera que es necesario mostrar también la faceta que en ellos se obvia, es
decir los asesinatos y hechos delictivos de la guerrilla?
- Muchos escritores e historiadores se
han dado cuenta que existe un vacio con respecto a la violencia de los grupos
armados terroristas. Ya han comenzado a publicarse libros como los de Reato,
Massot, Bárbaro, Márquez, Larraquy y Leis (un montonero crítico), entre
otros, que evidencian que no nos han contado absolutamente toda la verdad. El
tiempo pondrá la historia por encima de la memoria.
- ¿Qué impresión tiene
sobre los medios de comunicación actuales y su tratamiento sobre todo lo que
ocurrió en los ’70?
- El 80% de los medios se encuentran en
manos del oficialismo. La única manera de mantener la impunidad es intentar
reescribir la historia, destruir o borrar los monumentos, cambiar el nombre de
las calles, quitar las placas de homenajes, pero se equivocan porque la
historia es inamovible. Cuando la gente busca los hechos se encuentra con
sorpresas y se pregunta por qué le han mentido.
- En su caso personal,
¿por qué ha dejado pasar mucho tiempo antes de empezar su trabajo en pos de
esclarecer la muerte de su padre?
Mi padre desde el cautiverio nos llamó y
alentó hacia la reconciliación, el perdón y la paz. Lo dejó por escrito
en varias de sus cartas, yo lo he documentado en mi libro “Un canto a la Patria ”, escrito en su
homenaje. El tiempo logró cicatrizar las heridas pero se volvieron a abrir con
la llegada del gobierno kirchnerista. Pensé siempre que todo estaba tan claro
que no necesitaba hacer nada, sin embargo la deformación oficial de los hechos
me llevó a mostrar lo que muchos intentan ocultar.
- ¿Cómo fue el
comportamiento del Ejército como institución ante el secuestro de su padre?
El Ejército fue claro y contundente: no
cedió al canje. Las instituciones están por encima de los hombres, razón que
por muchos años no comprendí. Si lo hubieran canjeado, los grupos armados
terroristas no vacilarían en seguir secuestrando.
- Hoy en día hay una
nueva generación que participa socialmente a través de distintos movimientos o
actividades y que reivindican lo actuado en los ’70 por organizaciones como
Montoneros o el PRT. ¿Considera usted que esta nueva generación ha crecido sin
tener una versión objetiva de las cosas?
- Creo que sí y es muy peligroso. Están
dadas todas las condiciones para que la violencia vuelva a repetirse, aunque
confío en la madurez de la sociedad argentina, de las FFAA y de seguridad.
Estamos hartos de violencia, asqueados de tanta confrontación y división entre
argentinos, familias y amigos que se pierden y no se hablan por el tema
político.
- ¿Cómo podría definir
a su padre en pocas palabras? ¿Qué recuerdos tiene de él y cuáles han sido sus
enseñanzas que le ha dejado?
Un hombre digno, leal, con profundos
valores, librepensador, justo, ecuánime, de gran capacidad técnica dentro de su
especialidad como ingeniero químico militar. Un gran docente, era
muy joven cuando fue secuestrado. La sociedad de Villa María, aquellos que lo
conocieron, saben perfectamente de su bonhomía, honorabilidad y hombría de
bien. Aún muchos lo recuerdan con profundo cariño. Me ha dejado su ejemplo, su
bondad, su legado de no violencia, su pacifismo, la razón por encima de la
fuerza, su fidelidad a la
Patria , no canjeó su libertad ofrecida por la guerrilla,
prefirió morir a vivir sin dignidad, su profundo amor al prójimo, a su familia,
su deseo de luchar por una sociedad mejor y por último, algo que me ha marcado
a lo largo de mi vida, el amor y la fe en Dios, su aceptación al destino, a
todas las tribulaciones de su calvario por el amor a Cristo.
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